Análisis de Coyuntura
El fin del carro completo: arranca el proceso 2026-2027 en Guanajuato
El Proceso Electoral Ordinario 2026-2027 arranca el 7 de septiembre con un tablero partido: el PAN sin mayoría en el Congreso, sin Celaya ni Salamanca, y un estado que ya se disputa casilla por casilla.
El PAN ya no es el partido hegemónico de principios de siglo; Morena crece paulatinamente y empieza a amenazar el único gran bastión azul del país. Abajo, la chiquillada política se sacude también con un PRI en picada, el Verde que busca sobrevivir a su agitada vida de coaliciones y Movimiento Ciudadano convertido en una incógnita tras los chapulinazos de Alejandra Gutiérrez y Yulma Rocha.
Este lunes 7 de septiembre arranca formalmente el Proceso Electoral Ordinario 2026-2027 en Guanajuato con un tablero profundamente distinto.
Aunque se las ha arreglado para que no sea problema en esta legislatura, el PAN ya no tiene la mayoría en el Congreso local ni gobierna Celaya ni Salamanca, perdió 8 de 15 distritos federales y ve amenazados Irapuato y Guanajuato en la siguiente elección.
La experiencia del proceso de 2024 no solo reconfiguró el equilibrio de fuerzas en el Congreso del Estado y en los 46 ayuntamientos, sino que extendió esta transformación al plano federal, clausurando de manera definitiva la era de las victorias por «carro completo» y la hegemonía panista de tres décadas —con una pequeña pausa en 2012, cuando Enrique Peña llevó al PRI de nuevo a Los Pinos y el tricolor logró arrebatarle León al PAN—.

De 1997 a 2018: el dominio sin paralelo del PAN
A partir de 1997, el Partido Acción Nacional (PAN) consolidó un dominio territorial sin paralelo en el país. Apoyado en el músculo electoral del corredor industrial —con León, Irapuato, Celaya, San Miguel de Allende, los Apaseos y Salamanca como bastiones inexpugnables—, el albiazul ligó rachas invictas en las que obtenía los 22 distritos locales de mayoría en elecciones concurrentes como las de 2000, 2006 y 2012, relegando a la oposición a triunfos testimoniales en municipios o distritos aislados del sur o de la Sierra Gorda.
Pero 2018 comenzó a romper la hegemonía panista con el triunfo de Andrés Manuel López Obrador en la presidencia de la república, aunque Guanajuato se mantuvo como el gran bastión blanquiazul.
2024: la transición a un bipartidismo de bloques
En 2018, la irrupción de Morena arrebató por primera vez el Distrito XIV de Salamanca y el propio ayuntamiento. Fue el inicio de un ascenso que llevó en 2024 a Guanajuato a una transición definitiva hacia un sistema bipartidista de bloques de alta competitividad, que abarcó los niveles municipal, estatal y federal.
El reflejo más contundente del cambio de equilibrios ocurrió en la elección de diputaciones federales de 2024, donde la coalición opositora Sigamos Haciendo Historia (Morena-PVEM-PT) conquistó 8 de los 15 distritos federales del estado (53.3% de la votación total), encabezando la representación de mayoría.
En el Congreso local, el PAN logró ganar la mayoría de los distritos locales, aunque perdió la mayoría del poder legislativo. La coalición Sigamos Haciendo Historia en Guanajuato (PVEM-PT-Morena) se adjudicó 8 distritos de mayoría relativa (un 36.4% del total), con una tasa de éxito del 72.7% en los 11 distritos donde compitió unida.
Ese avance se materializó en el corazón del estado: la oposición arrebató distritos en Celaya (15 y 16), Irapuato (12), Salamanca (14), Cortazar (13), Apaseo el Grande (17), San Miguel de Allende (9) y Acámbaro (22).

Por su parte, el PAN retuvo 14 distritos locales en total (11 en lo individual y 3 a través de la alianza Fuerza y Corazón por Guanajuato, con PRI y PRD). No obstante, su fortaleza quedó replegada a su núcleo urbano primario: León, donde mantuvo invictos sus 6 distritos con votaciones de hasta 59.18% y requirió indispensablemente del auxilio de la coalición para no ceder terreno en municipios rurales y del sur.
La batalla por las 46 alcaldías ratificó que el mapa municipal de Guanajuato ya no pertenece a una sola sigla: los gobiernos locales quedaron divididos en una geografía de pesos y contrapesos.
A nivel de votación estatal acumulada en 2024, la diferencia entre bloques en diputaciones locales se redujo a poco más de 6 puntos porcentuales: el bloque PAN-PRI-PRD sumó el 47.54% de los sufragios, frente al 41.33% del bloque Morena-PVEM-PT, mientras Movimiento Ciudadano se consolidó como una tercera vía con el 7.47% de los votos.

El arranque de 2026-2027
En el arranque de este proceso electoral, el mensaje del electorado guanajuatense en las urnas locales y federales es contundente: la gobernabilidad del estado exige un ejercicio permanente de negociación, diplomacia pública y construcción de acuerdos.
Las viejas fórmulas de hegemonía azul aplastante han quedado atrás. El Guanajuato de hoy se disputa casilla por casilla, y el ciclo que arranca este 7 de septiembre promete ser la intermedia más competitiva en la historia moderna de la entidad.
Fuentes
Resultados oficiales del IEEG y el INE de los procesos 2018 y 2024, y archivo del autor.