Análisis de Coyuntura
“Está raro”: Libia Dennise García y su método regresaron a los panistas a las urnas
Crónica del domingo en que la militancia del PAN en León volvió a votar: la gobernadora fue la estrella de la jornada, pero nadie supo quién es su favorito.
Sonriente, la gobernadora Libia Dennise García Muñoz Ledo bajó de la camioneta frente al búnker municipal del PAN en León y se fundió en un abrazo con una militante que la sacudió por varios segundos. Llegó otra e igual. Y luego otro abrazo. Y las fotos. Las porras, los tamborazos.

Discreta como siempre, Juanita de la Cruz, la dirigente formal, no se apareció frente a cámaras y micrófonos. La jefa del ejecutivo estatal vio la explanada del edificio, convertida en un hervidero azul, y celebró el método. Su método. La toma del control del blanquiazul.

“Qué bonito volver a sentir esta fiesta panista en donde nos reunimos, participamos, estoy muy emocionada y recuerdo esos momentos donde el panismo se une, decide y toma decisiones. Estamos haciendo las cosas distintas, yo siempre celebré cuando se presentó este modelo, que no fuera un concurso de popularidad o un solo factor el que determinara”.
Es ella la estrella de esta película que tuvo este domingo su cerrojazo previo al anuncio de los ganadores este 25 de septiembre, un día antes de que cumpla su segundo año en el cargo.
Los panistas de 9 municipios volvieron a votar para elegir a sus candidatos tras 15 años de ayuno de una jornada similar.

“Vengo decidida ya con mi voto definido y dispuesta a participar”, dijo mientras declinaba sonriente a hacerlo público.
Esa fue la pregunta que atormentaba a los panistas y a los periodistas este domingo.
¿Quién es el favorito de la gobernadora? ¿A favor de quién operó? ¿Cómo que no hubo línea de la gobernadora?
Y en las conversaciones de radiopasillo se desgranan las hipótesis.
“Está todo muy raro”. “No se parece a las asambleas anteriores”. “Está muy fresa comparado con el pasado”. Los panistas quedaron acostumbrados a los Vicente Fox o los Juan Manuel Oliva que abierta o veladamente definían a su favorito en León.
“Es que yo digo que trae doble juego la gober”, aventuró una militante. “Dijo que no se iba a meter y no se metió”, expuso otro. “Tengo mis dudas”, terció alguien más.
La logística de las porras estuvo clara. Ni a Alan Márquez, ni a Jorge Espadas ni mucho menos a Luis Ernesto Ayala le hicieron tanto ruido como a Libia Dennise García.

El exalcalde llegó muy temprano, sin ruido ni parafernalia como siempre. Le acompañó la regidora Irazú Anguiano. Ni siquiera su familia como en otras ocasiones. Los exalcaldes tan activos hace un año para relanzar al partido brillaron por su ausencia.
Luego llegó Alan Márquez, acompañado de la diputada local Marisa Ortiz. Escuchó algunas porras, alguna más atrevida que otras: “Alan, papucho. León te quiere mucho”. Algunas fotos, discreta alharaca.
El último en arribar fue Jorge Espadas, quien bajó de la camioneta con su nieta en los brazos. Sus seguidores empezaron a cantar porras y él los atajó. “Les agradezco, pero hay un acuerdo de la comisión para no usar esas expresiones”.
Está raro, sí. No es una contienda para elegir un candidato, pero quien sea electo “defensor” tendrá media nominación asegurada. Claro que está raro. En el proceso no hubo cargadas como en otros tiempos. No todos los diputados o diputadas locales o federales han abierto su preferencia.

Ana Esquivel con Espadas. Fernando Torres con Luis Ernesto Ayala. La nómina municipal está más ocupada en cuidar su chamba.
Es una asamblea edulcorada. Sin porras, sin consignas, sin discursos, sin pasión. Ni siquiera se van a contar los votos aquí y el resultado no se va a saber. El ejercicio vale solo el 15% del proceso total.

Los aspirantes ni siquiera saben si el que gana obtendrá el 15% completito y los demás nada o se va a ponderar.
Pero hay una certeza que todos comparten. “Lo que nos dicen a todos es que es el método de la gobernadora”, dice otra militante.
Alguna vez, cuando Libia García tuvo que declinar para buscar la candidatura a alcalde, dijo que no le gustaban las designaciones. Ahora, en el poder, creó este método y resucitó políticamente a Antonio Alvarado y recicló a Fernando Macías para diseñar un proceso que no tensara la cuerda como antes y dejara contentos a todos.
Ayer, algunos se desvivían esperando una señal chiquita del lineazo encubierto. Otros, buscando afanosamente acciones que representaran un dedazo simulado. Libia Dennise García y su método regresaron a los panistas a las urnas mientras los periodistas dilucidamos quién carajos es su preferido. Está raro.