Análisis de Coyuntura
Libia Dennise en 3 tiempos con la 4T: de los abucheos a los vítores
Abucheos en Celaya el viernes, reclamos en Acámbaro el sábado y porras en León el domingo: la trilogía de actos de la gobernadora en terreno morenista, con el tren y el acueducto de fondo.
Viernes y domingo en terrenos con marcado sello morenista pero con ambiente radicalmente opuesto.
El viernes en Celaya para asistir al postinforme de la presidenta Claudia Sheinbaum en Guanajuato y el domingo para la presentación en sociedad de la versión guanajuatense de la Confederación Autónoma de Trabajadores y Empleados de México (CATEM) del legislador morenista, Pedro Haces Barba.

La gobernadora Libia Dennise García escuchó el viernes algunos abucheos orquestados por algún radical de la 4T en el evento de la presidenta que obligaron a Sheinbaum a pedir tolerancia.
Pero ayer fue el desquite porque en un evento para coronar al secretario general de la CATEM en Guanajuato, Gerardo Fernández, la mandataria estatal jugó de local.
«¡Gobernadora, gobernadora!», se escuchó el grito en la explanada del Poliforum.
A nadie le gritaron más porras que a ella porque Gerardo Fernández, su viejo aliado político, así lo operó.
Fue el cierre de una trilogía de actos. Un remanso luego de que en el primero en Celaya, tuvo que aguantar vara porque sabía que no iba por aplausos. Y de que en el segundo, con misterio en la logística, cumplió consigo misma. No podía permitirse esconderse el día de la conmemoración de los 500 años de la Fundación de Acámbaro, hoy convulso porque sus habitantes se resisten al acueducto Solís-León.
Pasajes intensos del diario de García Muñoz Ledo y su compleja relación con la 4T en el sexenio de Claudia Sheinbaum.
Aguantando candela con tal de que se puedan consumar los proyectos de infraestructura que urgen a Guanajuato: el tren rápido hasta León y el acueducto Solís-León.
A veces hay que poner una mejilla.

«Yo no voy por aplausos», dijo unos días antes de la visita de la presidenta a Celaya. Sabía que la escena se podía presentar y así fue.
Luego en Acámbaro, también decidió ir al encuentro de Laura Ríos, que es dueña de un portal de noticias, exempleada de la secretaría del Bienestar en Guanajuato bajo las órdenes de Alma Alcaraz.
Ríos aprovechó este perfil para gritar «No al acueducto» y encarar a García Muñoz Ledo. La gobernadora no rehuyó.
En el caso de Celaya, García Muñoz Ledo salió avante sin problema. En Acámbaro, también libró los reclamos aunque el proyecto quedó tambaleante. No por los gritos de la Plazuela Hidalgo sino por errores e insuficiencias del gobierno federal pero también de su gabinete.
La gobernadora tiene el atributo de su mano izquierda y su afán conciliador pero necesita operadores políticos que reduzcan el margen de error. Justo cuando se va a cumplir el primer tercio de su mandato está a tiempo de ajustar la maquinaria, para que el suyo no sea otro sexenio más sin solución para el problema «Agua para Guanajuato».

Mientras tanto, este domingo, las ambiciones electorales, aperturistas y futuristas del líder de la CATEM Pedro Haces Barba le permitieron un apapacho popular en cancha propia y sombrero morenista.
Libia Dennise García y Haces hablaron del sindicalismo moderno.
Pedro Haces aseguró que el sindicalismo moderno significa que el gobierno no es enemigo de los sindicatos, ni estos de las empresas.
La gobernadora, a su vez, sostuvo que la CATEM y Pedro Haces son la muestra de que el sindicalismo vive nuevos tiempos.
Y recibió su camisa de la CATEM y levantó los brazos a los dirigentes de la central obrera de extracción morenista que este domingo se «alivianó».
Fuentes
Actos del 18 al 20 de septiembre de 2026 en Celaya, Acámbaro y León.