Análisis de Coyuntura
«Ni golpe de suerte, ni pitazo»: la historia detrás del narcolaboratorio de Acámbaro
Juan Mauro González, secretario de Seguridad y Paz, cuenta cómo se llegó al laboratorio de Iramuco: el primero de drogas sintéticas detectado en Guanajuato, entre más de 2,400 asegurados en el país.
El hallazgo y desmantelamiento de un narcolaboratorio de drogas sintéticas en la comunidad de Iramuco, Acámbaro, a finales de agosto, no fue obra de la casualidad ni solo atribuible a la colaboración del gobierno estadounidense, asegura Juan Mauro González Martínez, secretario de Seguridad y Paz de Guanajuato.

Para el funcionario, este golpe responde a un cambio de paradigma empujado directamente por la gobernadora Libia Dennise García Muñoz Ledo: coordinación federal, investigación propia, confianza internacional y una nueva política que rompe con la narrativa y las estrategias de los sexenios de Diego Sinhue Rodríguez Vallejo y de Andrés Manuel López Obrador.
«Vas conectando. En específico del laboratorio, pudo haber sido de una investigación obviamente de drogas pero que en algún momento dado, inició o pudo haber iniciado con Estados Unidos pero con China ¿no? porque traían el seguimiento de esos precursores pero que esos precursores sabían que caían en Michoacán pero como ya los corrieron de Michoacán, se fueron a establecer a Guanajuato».
El secretario de Seguridad y Paz Juan Mauro González dice que este centro de producción de drogas ilegales podría estar vinculado a un grupo del crimen organizado de Michoacán o de Jalisco.

A contrapelo del sexenio de Diego Sinhue —donde la Fiscalía de Carlos Zamarripa mantenía el monopolio absoluto de las investigaciones—, la gobernadora Libia Dennise García Muñoz Ledo decidió empoderar a la Secretaría de Seguridad para entrar de lleno a la inteligencia.
La apuesta va en sintonía con la estrategia de la presidenta Claudia Sheinbaum, en la que el protagonista es el secretario de Seguridad federal Omar García Harfuch.
Radiografía del operativo
La primera noticia del descubrimiento del narcolaboratorio se publicó en Correo el viernes 28 de agosto, pero en ese primer reporte ninguna autoridad habló de la colaboración del gobierno de Estados Unidos.
La Secretaría de Seguridad y Paz confirmó el operativo hasta el lunes 31, haciendo hincapié en la colaboración bilateral: hubo intercambio de información con Estados Unidos, pero ningún agente extranjero operó en suelo guanajuatense.

El sitio, oculto en una zona remota de Iramuco, resguardaba una infraestructura de producción masiva:
- 3,575 kg de sosa cáustica.
- 11 reactores de síntesis orgánica.
- 32 tanques de gas LP.

Guanajuato no es territorio habitual para la fabricación de metanfetamina, ya que de los más de 2,400 laboratorios asegurados por la Defensa (antes Sedena) en el país en lo que va del sexenio, este es el primero detectado en la entidad.
«Cuando tú fabricas ese tipo de droga, es muy apestosa. Cuando intervenimos ese tipo de laboratorios, tu ropa termina apestando muy gacho. No lo podemos tener aquí en la 10 de mayo en León. Se va a saber. Buscan las condiciones y los factores que les permitan primero, no ser detectados por las autoridades y no por un patrullaje sino un sobrevuelo. Pero en este laboratorio, tenía las condiciones indispensables para operar sin que fuera detectado por la autoridad pero no contaban con que esta secretaría cuenta con líneas de investigación».

La clave: confianza y rastreo transnacional
González atribuye el éxito del operativo a la relación de confianza entre los mandos actuales de Guanajuato, la Secretaría de Seguridad federal encabezada por Omar García Harfuch y agencias internacionales.

En la entrevista, el funcionario toma su cuaderno para ejemplificar cómo se puede conectar la delincuencia organizada; dibuja una red logística hipotética que no necesariamente es este caso.
- Traslado. La droga procesada sale por vía terrestre en vehículos con doble fondo, tráileres o camuflada en cargas lícitas como electrodomésticos.
- Conexión criminal. Un detenido con dosis en Guanajuato puede estar ligado a una red de distribución en Chicago; o un esquema de huachicol en Celaya puede blanquear capitales mediante empresas fachada en Kansas.
«El mensaje es claro: hay respuesta institucional. Quienes encabeza la seguridad en el estado tienen la confianza de las agencias, trabajan con inteligencia y están limpios», concluye González.
La red de confianza
Para Juan Mauro González, el hilo conductor de este operativo tiene nombres y apellidos en la historia reciente de las fuerzas federales. Habla de la formación compartida en la extinta Policía Federal, del entendimiento con el equipo del secretario federal Omar García Harfuch, con quienes se conoce desde hace más de dos décadas.

El mensaje para el crimen organizado
Para la administración estatal, el desmantelamiento de Iramuco manda una señal contundente: Guanajuato dejó de ser un territorio donde los cárteles puedan operar impunemente.
Al golpear la producción en la cima de la pirámide, se ahoga el financiamiento que alimenta otros delitos como la extorsión, el robo al autotransporte y el homicidio.
«Si es un tema de autotransporte va a ayudar, si es un tema de extorsión va a ayudar y tienes que atacar todas las cadenas de ilegalidad de grupos chiquitos, medianos o grandes y al final es un esfuerzo de todos, es un esfuerzo de Defensa (antes Sedena); tenemos un general que está viendo a ver qué hacemos, que sabe hacer inteligencia, que sabe hacer investigación, Fiscalías que han sido cada vez más abiertas a que sepan y reconozcan que el trabajo de la secretaría haciendo investigación ha ayudado a bajar la violencia… y que vean que las autoridades que están encabezando el trabajo de seguridad están limpias».
Fuentes
Entrevista con Juan Mauro González Martínez, secretario de Seguridad y Paz de Guanajuato. Fotografías del operativo: Secretaría de Seguridad y Paz.