Análisis de Coyuntura
Tren sin León, acueducto sin consenso: los temas pendientes a unos días de la visita de Sheinbaum
Cinco giras después, Claudia Sheinbaum vuelve a Guanajuato con dos pendientes: la ruta del tren de pasajeros hacia León y el rechazo al Acueducto Solís-León.
Los rumores comenzaron junto con los primeros días del mes patrio. Hace menos de una semana, Libia Dennise García Muñoz Ledo, gobernadora del estado, confirmó la nueva visita de Claudia Sheinbaum Pardo a Guanajuato, una entidad en donde el paisaje no solo se compone de armadoras y campos de cultivo, sino que se trata de un territorio en donde las heridas de la violencia no terminan de cicatrizar y que, en el sexenio pasado, fue pedestal de una tensión política evidente entre los antecesores de ambas gobernantes.
Pero la historia política cambia de textura cuando los palacios de gobierno tienen a nuevas inquilinas. Con la llegada de Claudia Sheinbaum Pardo a la presidencia y de Libia Dennise García Muñoz Ledo a la gubernatura, la relación mutó radicalmente de la confrontación ideológica a un pragmatismo frío, técnico y operativo. La guerra de señalamientos terminó con la toma de protesta de ambas líderes, para dar paso a las gestiones donde la urgencia del agua y el control de la seguridad se convirtieron en una prioridad de supervivencia política que obligó a ambos gobiernos a trabajar en equipo.

Cinco giras, siete municipios
Esta nueva visita se estará dando a 8 días del segundo aniversario de la toma de protesta de Libia Dennise García Muñoz Ledo, como la primera mujer en gobernar Guanajuato. Y casi dos meses antes de que se cumplan dos años desde la primera vez en que Claudia Sheinbaum Pardo visitara esta parte del país, en su calidad de presidenta, teniendo a Romita como destino. Desde entonces van cinco giras presidenciales en territorio guanajuatense, en donde ha pisado 7 municipios (algunos más de una vez): Irapuato, León, Silao, Salamanca, Guanajuato capital y San Miguel de Allende, además del ya citado Romita.

Y también sucede a un año y siete meses de la vez que Sheinbaum Pardo ‘defendió’ a García Muñoz Ledo en su segunda visita al estado de Guanajuato, cuando en el evento ‘Programas para el Bienestar’ en Irapuato interrumpió a un aventurado que se atrevió a exclamar: ‘toma nota, Libia’, cuando la Presidenta de México lanzaba un informe de su paso por la jefatura de Gobierno en Ciudad de México. Así fue como respondió:
“Nos vamos a respetar, entre todas y todos, hoy estamos aquí trabajando por Guanajuato... No se trata de que la Gobernadora tome nota, porque vamos a trabajar juntas, porque somos dos mujeres y las dos mujeres podemos poner orden en Guanajuato”.

Pero la cereza en el pastel fueron dos anuncios: el proyecto integral para garantizar el acceso al agua en el estado, a través de la tecnificación del campo, tras firmar un convenio de colaboración con los módulos que conforman el Distrito de Riego 011 Alto Lerma para tecnificar el campo y distribuir el agua a los municipios. En ese mismo evento, el titular de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) hizo un anuncio que ya se esperaba: la construcción de un acueducto para recuperar 120 millones de metros cúbicos de agua que se van a distribuir en cinco municipios: Celaya, Salamanca, Irapuato, Silao y León.
Además, Sheinbaum Pardo confirmó formalmente el trazo y la inversión proyectada para extender la ruta ferroviaria de pasajeros hacia el Bajío, estableciendo que el tramo que conectaría la Ciudad de México con Querétaro continuaría hacia Irapuato, con una estimación presupuestal global proyectada en torno a los 175 mil millones de pesos para su desarrollo integral en el centro del país.

Las incertidumbres
Una vez realizado el anuncio, llamó la atención que no se mencionó a la ciudad más grande del estado dentro del proyecto, por lo que se planteó formalmente a la presidenta Claudia Sheinbaum la importancia de incluir una estación y paso directo del tren de pasajeros por León. Sin embargo, esta parte del proyecto enfrenta incertidumbre en su concreción. Si bien el tramo hacia Irapuato registra avances, la ruta hacia León carece de fechas concretas, fondos garantizados y proyectos definitivos.
Por su parte, el proyecto del Acueducto Solís-León se enfrenta al rechazo por parte de productores agrícolas, pescadores y habitantes del sureste del estado (principalmente de municipios como Acámbaro, Salvatierra, Jerécuaro y Yuriria), quienes han protestado, promovido amparos y entregado miles de firmas en contra de la obra, ante el temor de que el traslado de agua de la Presa Solís hacia el corredor industrial afecte sus actividades productivas y el sustento.