Datos & Electoral
La caída del PRI: de la disputa al PAN al cuarto lugar electoral
De empatar 19 alcaldías con el PAN en 1997 a 7.40% de la votación en 2024: tres décadas del tricolor en Guanajuato, entre el récord de 2012 y la dependencia de las coaliciones.
El colapso que ha experimentado el PRI en las últimas 3 décadas a partir de que Vicente Fox ganó la gubernatura en las urnas en 1995 no ha sido uniforme.
De 1997 a 2009, el tricolor logró mantenerse como el principal opositor al PAN en las urnas en Guanajuato. En 2012 se quedó cerca de lograr la gubernatura cuando Enrique Peña Nieto ganó la presidencia de la república.
En realidad, el tricolor pasó de ser la fuerza de arraigo territorial capaz de sostener un bipartidismo directo frente al avance del PAN, a convertirse en un actor dependiente de la ingeniería aliancista para preservar su cuota de poder local, al punto de que en 2024 ni siquiera logró los 2 dígitos de votación.
En 1997, el PRI arrancó el ciclo moderno con un reparto simétrico del territorio: 19 alcaldías para el PAN y 19 para el PRI. Durante más de una década, la marca tricolor compitió en solitario apoyada en su estructura agraria y popular, manteniendo un piso de votación que rondaba entre los 400 mil y los 540 mil sufragios.

Antes de 2012, el tricolor había comenzado a tocar fondo (cayó a 7 municipios ganados); la articulación de candidaturas comunes con el Partido Verde (PVEM) catapultó al PRI a su mayor cosecha en la entidad: 862,234 votos (37.71% estatal) y 17 alcaldías, incluyendo la joya de la corona, León, con Bárbara Botello, además de plazas clave como Silao, Guanajuato Capital y Cortazar.
Pero todo fue un espejismo. El gozo se fue al pozo justo con la aparición de Morena. En el corredor industrial, el votante de oposición encontró una nueva vía de expresión tras desplazar al tricolor al tercer y cuarto lugar en municipios como León, Irapuato y Celaya.
El resultado más drástico de este proceso se materializó en 2024. En el último proceso electoral, el PRI registró el pico más bajo de voto directo en su historia en Guanajuato: apenas 197,226 sufragios (7.40% de la votación estatal). En lo individual, el partido solo logró triunfar en tres de los 46 municipios: Manuel Doblado —su bastión inexpugnable—, San Diego de la Unión y San Miguel de Allende.

De muy poco consuelo sirvió que el PRI presuma que gobierna 16 municipios, ya que 13 de ellos son solo por coalición; en teoría, el PRI gobernará 16 ayuntamientos durante el trienio 2024–2027. La alianza Fuerza y Corazón por Guanajuato firmada con el PAN y el PRD funcionó como un salvavidas institucional.

El reducto territorial: 130 alcaldías en tres décadas
En el balance global de 1997 a 2024, el PRI acumula 130 triunfos municipales en Guanajuato (108 en solitario y 22 en coalición). Ha gobernado al menos en una ocasión en 44 de los 46 municipios del estado.
Solo hay 2 plazas en las que no ha gobernado en 3 décadas: Moroleón (dominado por PRD, PAN y Movimiento Ciudadano) y Salamanca (repartido históricamente entre el PAN y Morena).

Y en distritos locales… por la calle de la amargura
En 1997, el PRI disputaba de forma reñida el estado con el PAN, obteniendo el 32.19% del voto total estatal y ganando 6 distritos de mayoría. Para 2024, su votación directa individual cayó a su mínimo histórico con el 7.16% (194,574 votos), siendo desplazado por Morena y Movimiento Ciudadano en la boleta individual.
De 220 elecciones distritales de mayoría disputadas en 27 años, el PRI ha ganado 11 triunfos en individual y 5 triunfos adicionales: 3 como parte de la coalición Fuerza y Corazón por Guanajuato con el PAN y PRD en 2024, y 2 en coalición con el Partido Verde en 2012.
El distrito que más ha ganado el PRI es el que comparten territorio de Silao y Guanajuato, con 3 victorias de mayoría relativa (1997, 2003 y 2012); había sido el territorio históricamente más favorable para el priísmo en la entidad.
Fuentes
IEEG, resultados de elecciones de ayuntamientos y distritos locales, 1997–2024. Elaboración propia.