Análisis de Coyuntura
Del «NO al SIT» al «hoy es gratis»: 23 años de un sistema entre promesas y protestas
Una bolsa repleta de boletos fue la pancarta de un usuario que se sumó a la protesta estudiantil en la Central de Transferencia Delta. El SIT cumplió 23 años el 27 de septiembre: nació entre manifestaciones, y la tarifa general en efectivo ha subido 180% desde entonces.
Una bolsa repleta de boletos del «camión». Esa es la pancarta de un adulto que decidió sumarse a las protestas estudiantiles para exigir mejoras en el servicio de transporte público de León. El SIT nació entre manifestaciones ciudadanas y, desde hace 23 años, coexiste con ellas. La más reciente ocurrió en la Central de Transferencia Delta y fue encabezada por alumnos, principalmente, de la Enes UNAM, la Universidad de Guanajuato y la Universidad Tecnológica de León.
Son las tres de la tarde del lunes 28 de septiembre. Un grupo de jóvenes forma dos vallas humanas en el acceso a la terminal de camiones. Los usuarios que, normalmente entran sin detenerse a pensarlo, esta vez aguardan atónitos ante la escena. Se escuchan consignas, se alcanzan a ver varias pancartas y hasta la prensa cubriendo la nota. En la entrada dos mujeres observan y, a lo lejos, una voz que surge de un megáfono les dice: «pásenle, hoy es gratis», mientras que otros de los manifestantes lanzan: «dejen pasar a los usuarios».


Esta protesta ciudadana se da un día después del aniversario número 23 desde que fue puesto en marcha el, aclamado por algunos y rechazado por otros varios, Sistema Integrado de Transporte de León. Quienes vivieron aquella transición, en el servicio de transporte de esta ciudad, recordarán que en avenidas emblemáticas (y de alto flujo de comerciantes y comercios) había letreros simples pero que resumían la protesta: «NO al SIT» (en realidad era la palabra SIT dentro de un círculo atravesado por una línea diagonal). Aquel rechazo era el de los comerciantes que veían amenazado su porvenir con las obras del nuevo transporte público.

Sería imposible contar los boletos del usuario manifestante durante la protesta; son muchos, bastantes. Asegura que es lo que ha acumulado en más de una década de utilizar el servicio. Es decir que su colección tiene la mitad de la vida del SIT. La curiosidad es natural y le pregunto para qué coleccionaba esos papelitos de colores y me responde contundente: sabía que en algún momento de algo me iban a servir y hoy me los traje a protestar.

180% de incremento desde su arranque
La puesta en marcha del SIT en León, anunciado como una alternativa de vanguardia que revolucionaría el servicio en esta ciudad, ocurrió un 27 de septiembre de 2003. Eso quedó registrado durante la administración municipal de Luis Ernesto Ayala Torres. Por aquellos días la tarifa general del «camión» rondaría los cinco pesos. A estas alturas la tarifa general (en efectivo) ha incrementado 180%. Ya cuesta 14 pesitos.






El «tarifazo» y el «gasolinazo» 2017
Algunos de los testimonios que se escuchan a murmullos, entre las consignas estudiantiles, lamentan que, en más de una ocasión, han tenido que abandonar la base de camiones y salirse a solicitar una unidad de transporte ejecutivo. Y, por supuesto, quienes reprochan que cada vez sale más caro el pasaje, aunque los concesionarios y las autoridades (de todas administraciones) siempre salgan a decir que «una de las grandes ventajas del SIT son los transbordos».

Y sí. Una de las grandes movilizaciones ciudadanas con el transporte público, como hilo conductor, quedó registrada en la historia de la alcaldía de Héctor López Santillana. En sesión de Ayuntamiento, celebrada el 22 de diciembre de 2016, fue aprobado por mayoría de votos un nuevo aumento. En ese momento representó un incremento del 22% en la tarifa general en efectivo, al pasar de 9 a 11 pesos. Esa ha sido, quizás, la manifestación más monumental contra el SIT en León.
La entrada en vigor de esa tarifa se dio el primero de enero de 2017 junto con el decreto del gobierno de Enrique Peña Nieto que disparó los precios de los combustibles con incrementos que rondaron entre el 14 y el 20 por ciento. El elemento perfecto para que los transportistas justificaran el aumento y para que ambos factores hicieran arder la molestia popular, llevando a las calles a miles. Sí, miles de manifestantes que tomaron la ciudad.
En la Central de Transferencia Delta no hay miles, pero sí decenas de estudiantes cuyos testimonios hacen eco en esas personas que no acudieron a marchar. Son los estudiantes quienes ya se habían manifestado en la terminal Timoteo Lozano; les ofrecieron mesas de trabajo y, afirman, que solo recibieron burlas y cero soluciones. Hoy vuelven a tomar una base y exigen ser escuchados.
La colección de boletos crece y crece
Son casi las cinco de la tarde y la comitiva se divide en dos: quienes siguen resguardando los accesos para asegurarse de que el pasaje siga siendo gratis durante la protesta y quienes tomaron el megáfono para que, funcionarios municipales que prefirieron escuchar de lejitos, pudieran escuchar sus exigencias: piden revisiones técnicas a las frecuencias, mejorar el mantenimiento de las unidades; sobre todo en rutas como A-96, A-72, E-4, solo por mencionar algunas. También exigen que las personas que operan unidades, taquillas y en general el servicio de transporte con todo lo que implica, tengan condiciones más dignas de trabajo.



La manifestación sigue su marcha en la terminal Delta, sostenida por las voces de unos jóvenes que tienen, quizás en algunos casos, lo mismo de vida que carga el SIT sobre sus espaldas. A sus 23 años, el sistema de transporte más ambicioso de la ciudad sigue atrapado en su propia inercia: un engranaje de orugas y torniquetes que mueve a miles todos los días, pero que insiste en gobernar de espaldas a quienes lo pagan y lo sufren. Seguramente la bolsa de boletos del «camión» seguirá creciendo, así como la molestia ciudadana.
Fuentes
Crónica en la Central de Transferencia Delta de León, 28 de septiembre de 2026. Hemeroteca: a.m. León, Gto., sección D, domingo 28 de septiembre de 2003. Sesión de Ayuntamiento del 22 de diciembre de 2016. Pliego petitorio leído por los manifestantes.