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El costo del tráfico en León: el usuario del transporte público asume la factura más cara
Cada usuario del transporte público en la zona metropolitana de León pierde 132 horas y 6 mil 887 pesos al año en el tráfico, casi el doble que quien se mueve en auto, según el IMCO.
Todos los días, las avenidas del corredor industrial y las calles de la capital guanajuatense absorben algo mucho más valioso que combustible: el tiempo y la productividad de miles de familias. La congestión vial no es solo un problema de desesperación al volante; se ha convertido en una factura invisible que drena los ingresos y la calidad de vida de los ciudadanos, golpeando con mayor dureza a quienes se desplazan en transporte público.
De acuerdo con el estudio “Costo del tráfico: la factura invisible de la congestión”, elaborado por el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) y Dat’s Why, en la Zona Metropolitana de León (que también incluye a Purísima y San Francisco del Rincón), el tráfico vehicular genera una pérdida anual de 3.36 mil millones de pesos. Esta cifra ubica a la región en el décimo lugar nacional por su costo total.

Vale la pena aclarar que esto no representa un dinero que salga en efectivo de las bolsas de la gente, sino lo que los especialistas llaman un costo de oportunidad: el valor económico del tiempo de vida que las personas dejan de utilizar en trabajar, estudiar, descansar, cuidar a sus familias o convivir por estar atrapadas en el tráfico. Básicamente se resume en ‘todo lo que se pudo hacer en un año de tráfico vehicular’.
En promedio, cada persona que se traslada en la Zona Metropolitana de León pierde 88 horas al año atorado en la congestión vial, sin importar la modalidad de transporte en que se mueva. Y aquí viene la otra nota. Estos cálculos incrementan el tamaño de la brecha de la desigualdad entre usuarios del transporte público y quienes cuentan con un vehículo propio. Los datos arrojan que el 70 por ciento de la población se desplaza en automóvil particular, mientras que el 30 por ciento corresponde a usuarios del transporte público.
Sin embargo, al desglosar el costo que representa para cada sector queda al descubierto una profunda brecha de inequidad urbana: un usuario de transporte público en León pierde 132 horas al año atrapado en el tráfico (más de cinco días completos de su vida), lo que representa un costo de oportunidad de 6 mil 887 pesos anuales.
En contraste, quien se mueve en automóvil particular pierde casi la mitad del tiempo al hablar de 69 horas anuales (casi 3 días), con una pérdida equivalente a 3 mil 518 pesos. Con una velocidad promedio de 56.4 kilómetros por hora y un índice de congestión de 1.47, ir a trabajar en transporte público en León promedia cerca de 40 minutos por trayecto, prácticamente el doble de lo que tarda un automovilista. Y esto solo es el promedio porque hay usuarios que reportan tiempos de traslado considerablemente más largos.

En la capital la factura cobra parejo
Los túneles, los callejones sin salida y la propia orografía pintan un cuadro diferente para Guanajuato capital. El municipio cervantino se ubica en el lugar 42 a nivel nacional por su costo total, registrando una pérdida económica de 331 millones de pesos anuales. No obstante, al medir el impacto por habitante, la capital supera a León: ocupa la posición 29 en costo per cápita con 4 mil 979 pesos anuales por persona y el lugar 24 en tiempo, con un promedio de 103 horas perdidas al año.
En la capital, la distribución entre transporte colectivo, que abarca el 42 por ciento de la movilidad urbana, y auto particular, con un 58 por ciento, es más estrecha, haciendo que la saturación de las calles estrangule a todos por igual: los usuarios de camión pierden el equivalente a 5 mil 153 pesos al año y los automovilistas 4 mil 850 pesos, en traslados al trabajo que rozan los 38 minutos sin importar el medio. Aquí la brecha no es tan amplia como en la ciudad zapatera.

El panorama en el estado de Guanajuato refleja un problema de alcance del que la investigación del IMCO da cuenta: en las 44 zonas metropolitanas evaluadas en el país se pierden en conjunto 203.3 mil millones de pesos al año debido a la saturación vial.
El colapso responde a una tendencia estructural donde el parque vehicular en México aumentó un 37 por ciento en los últimos siete años frente a un modesto 5.08 por ciento de crecimiento poblacional, disparando los vehículos registrados a más de 50 mil por cada 100 mil habitantes y convirtiendo a las calles en una trampa de tiempo que frena el desarrollo de las ciudades del estado.

Fuentes
Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) y Dat's Why, «Costo del Tráfico 2026: la factura invisible de la congestión» (investigación y boletas por zona metropolitana).